Escrito por Gloria
El tomar la decisión de acudir a terapia me permite reconsiderar que existen aspectos en mi vida que necesito acomodar y comprender para poder aceptarlos, aspectos muy escondidos y nebulosos, así como dolorosos y por qué no?, también desconocidos, al darme la oportunidad de trabajarlos poco a poco descubro situaciones que pensaba cerradas y no lo estaban, así mismo me doy cuenta que en otros estaba bloqueada, como estancada, pensando que solo podían tener una respuesta o solución, pero oh sorpresa! Eran totalmente distintos con una gama de alternativas, no visualizadas; el recordar no solo el abuso por parte de un ser querido como lo era mi hermano, sino también una serie de minimizaciones familiares y aislamiento causado por una brecha generacional me proporcionan no solo el recuerdo perse, sino el análisis y cierre de eventos, considerados como terminados y que no lo estaban del todo; identifico las heridas de la niña de ese entonces que hasta este momento me lastiman como adulta, situaciones o eventos que el paso del tiempo y trabajo personal no han curado y que al incorporarme a MUSAS, fluyen, reconfortando, estimulando, revalorando y analizando el comportamiento, pensamiento y sensaciones de la mujer marcada por la niña, lo que facilita la observación de situaciones no contempladas como poco significativas para mi actuar y que ahora me han permitido manejar casi por completo el control de mis emociones haciendo cada vez más claro lo oscuro y, por supuesto, manteniendo la plena consciencia de que el camino por recorrer es largo y pesado, pero también considerando que la vida debe vivirse plenamente sin ataduras, sin dudas ni dolor hasta el final.