violencia_familiarLa violencia es definida por la OMS (2003) como “El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea de amenaza o efectivo, contra uno mismo, contra otra persona o un grupo o una comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de provocar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo  o privaciones y muerte…”

Existiendo tres categorías generales según las características de quienes la ejercen:

  1. Familiar y de Pareja: Cuando se presenta entre los miembros de la familia o con la pareja, casi siempre sucede en el hogar.
  2. Comunitaria: Se produce entre personas sin parentesco y que pueden conocerse o no y sucede, por lo general, fuera del hogar.

VIOLENCIA FAMILIAR

La Secretaría de Salud en México (1999) la define como: “Acto u omisión único o repetitivo consistente en el maltrato físico, psicológico, sexual o abandono cometido por un miembro de la familia en relación de poder en función del sexo, edad o la condición física, en contra de otro integrante de la misma, sin importar el espacio físico donde ocurra”.

La violencia familiar o doméstica se refiere a todas aquellas acciones de agresión cometidas por algún miembro de la familia en contra de otro y que tiene la intención de causar daño en su vida, su cuerpo, su integridad emocional, en su libertad o su patrimonio.

Existen diversas formas en las que se puede manifestar la violencia, entre las que encontramos:

La violencia puede dirigirse a los niños (maltrato infantil); a la pareja (violencia conyugal), y a las personas de la tercera edad o con capacidades diferentes.

Mitos alrededor de la violencia familiar

Algunos de los mitos más comunes son:

“Esos problemas solo ocurren en familias pobres”:
Es una afirmación falsa ya que se presenta en todo tipo de familias sin distinción de creencias, nivel socioeconómico o grado escolar.

Es común escuchar a las personas recomendar que se oculte este tipo de problemas argumentando que “la ropa sucia se lava en casa”, si bien, es cierto que es un problema que atañe sólo a la familia, no es motivo de vergüenza, por el contrario, hay que reconocer que se requiere una red de apoyo constituida por especialistas, familiares cercanos y amigos para solucionarla.

“Me pega porque me quiere”: No existe una relación entre el amor y el maltrato, ninguna reacción violenta indica interés por una persona. 

“La violencia sólo afecta a quien la padece”: Esta comprobado que la violencia familiar daña tanto a la víctima, como a todos los demás miembros de la familia.

 

 

 

Violencia Familiar

La violencia es definida por la OMS (2003) como “El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea de amenaza o efectivo, contra uno mismo, contra otra persona o un grupo o una comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de provocar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo  o privaciones y muerte…”

Existiendo tres categorías generales según las características de quienes la ejercen:

· Violencia Autoinflingida. Es la violencia que una persona ejerce sobre sí misma.

· Violencia Interpersonal: Se divide en dos subcategorías:

o Familiar y de Pareja: Cuando se presenta entre los miembros de la familia o con la pareja, casi siempre sucede en el hogar.

o Comunitaria: Se produce entre personas sin parentesco y que pueden conocerse o no y sucede, por lo general, fuera del hogar.

· Violencia Colectiva: Se refiere a los actos delictivos contra grupos u organizaciones, acciones terroristas, guerra y conflictos afines.

VIOLENCIA FAMILIAR

La Secretaría de Salud en México (1999) la define como: “Acto u omisión único o repetitivo consistente en el maltrato físico, psicológico, sexual o abandono cometido por un miembro de la familia en relación de poder en función del sexo, edad o la condición física, en contra de otro integrante de la misma, sin importar el espacio físico donde ocurra”.

La violencia familiar o doméstica se refiere a todas aquellas acciones de agresión cometidas por algún miembro de la familia en contra de otro y que tiene la intención de causar daño en su vida, su cuerpo, su integridad emocional, en su libertad o su patrimonio.

Existen diversas formas en las que se puede manifestar la violencia, entre las que encontramos:

  1. Física: Esta es la forma que comúnmente todos identificamos, ya que engloba todo el daño físico, esto es, golpes, patadas, rasguños, puñetazos, etc.
  2. Verbal: Es menos reconocida e incluye insultos, gritos, frases de menosprecio y humillación, intimidaciones, etc.
  3. Psicológica: Constituida por chantajes emocionales, sentimientos de culpa, amenazas, intimidaciones, etc.
  4. Sexual: Va desde manoseos, acoso, hasta la violación.
  5. Por Omisión: Probablemente esta es la forma menos reconocida, se encuentra constituida por la falta de cuidados o el abandono total de algún miembro de la familia en situación de vulnerabilidad.

La violencia puede dirigirse a los niños (maltrato infantil); a la pareja (violencia conyugal), y a las personas de la tercera edad o con capacidades diferentes.

Mitos alrededor de la violencia familiar

Algunos de los mitos más comunes son:

“Esos problemas solo ocurren en familias pobres”:  Es una afirmación falsa ya que se presenta en todo tipo de familias sin distinción de creencias, nivel socioeconómico o grado escolar.

Es común escuchar a las personas recomendar que se oculte este tipo de problemas argumentando que “la ropa sucia se lava en casa”, si bien, es cierto que es un problema que atañe sólo a la familia, no es motivo de vergüenza, por el contrario, hay que reconocer que se requiere una red de apoyo constituida por especialistas, familiares cercanos y amigos para solucionarla.

“Me pega porque me quiere”. No existe una relación entre el amor y el maltrato, ninguna reacción violenta indica interés por una persona.  

“La violencia sólo afecta a quien la padece”, esta comprobado que la violencia familiar daña tanto a la víctima, como a todos los demás miembros de la familia.